miércoles, 28 de enero de 2009

frio...templado...frio

El tiempo varía, unos días frio, otros días menos frio, o templado, y al día siguiente más frio, y es que la temperatura media por estos lares de las islas no pasan de los 13 - 14 grados de temperatura, y es que aquí si que hace frio, es como vivir en San Mateo, en la isla Canaria, como dice el innombrable editor del periodico El Día, no tendrá otra cosa que hacer o pensar, con la cantidad de políticos a los que se puede poner a caldo, pierde el tiempo en preocuparse de lo que hacemos en la isla de enfrente.
Pero no perdamos el tiempo con personajes como este, o como otros tantos que existen en este mundo, y hablemos de fútbol, de la Unión Deportiva Las Palmas, y es que me parece que la revolución del cambio de entrenador ya no da para mucho más. Echaron a Juan Manuel Rodríguez porque no ganaban, de acuerdo, pero por culpa de quien?
Vidales consiguió ganar los tres primeros partidos, todo parecía un camino de rosas, tres empates seguidos, al camino comienzan a salirle espigas, y el pasado sábado pierde el primero, de los tres que tiene que perder, se vuelve al frío y a la rosa se le caen las hojas.
Y me pregunto, y lo dejo flotando en el aire, no será que la culpa de esta irregular marcha del equipos sea de los jugadores? Es que igual ya se han amoldado a Vidales, y ya no parece que este esté encima de los jugadores en cada momento. Hay muchos jugadores con un alto peso específico dentro del vestuario, y creo que son ellos los que controlan y dirigen el equipo y en parte del club.
Porque no pasa lo mismo en el Gran Canaria de baloncesto? Porque está claro que quien manda en el vestuario es el entrenador, que pese a su buen rendimiento no es del todo mi agrado, pero lo hace bien. Cuando hay algún jugador, sea quien sea, que no acepte su rol o dinámica, lo deja fuera, Roberto Guerra es el ejemplo más claro, que anda por Zaragoza, jugando por no complicarse la vida con el descenso.
En un vestuario el poder lo tiene el entrenador pero cuando los directivos se meten en la caseta la cosa se complica, los jugadores son listos cuando les interesa, y aprietan porque ya han visto que el entrenador está a disposición del presidente.
A mí me pasó en una ocasión, no en estos niveles, pero entrenando un equipo preinfantil, un directivo se sacó licencia de entrendor en el equipo y se fue a sentar en el banquillo. La decisión fue fácil, en cuanto se sentó en el banquillo, le pedí que se fuera. Que hizo? Allí se quedó demostrando quien mandaba en el club. Que hice? Me fui del partido para mi casa.
Y es que en el banquillo quien manda soy yo, eso sí, siempre con la cabeza fria, y el corazón templado.
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