jueves, 8 de enero de 2009

¿La Palma? Que tranquilidad

Hola, aquí estoy en La Palma, sentado en un banco de la calle Perez de Brito, después de haberme comido una suculenta pizza con una ensalada, esperando a hacer una demo a un cliente, y después de una mañana movida, aunque tranquila, y es que en esta isla lo único que escucho es el ruido del agua de la fuente que tengo justo enfrente.
Quien busque tranquilidad, armonia y vivir en paz, que se venga a La Palma, sólo un detalle, venía en un taxi desde el aeropuerto, paramos cerca del ayuntamiento de Santa Cruz, el hombre se para en medio de la calle, y le pido la factura, miro para atrás por la ventanilla y veo una retaila de coches, y lo mejor de todo, ninguno toca la bocina, esperan pacientemente, sabiendo que solo se pierden unos minutos o a lo mejor sólo segundos. En las islas mayores no sólo hubiese sonado la pita, sino también se habrían oido los gritos del sedesperado de turno que va con mucha prisa.
La recomiendo de vacaciones, es más yo que pensaba largarme a EEUU creo que me quedo por aquí, unos cuantos días, a caminar por las calles de adoquines, comer dulces de lo nuevo, y a meterme en plena naturaleza, que otra cosa no, pero verde hay que da gusto.
Eso sí, creo que para el animal de ciudad, yo también estoy dentro de esa definición, mucho tiempo aquí no sentáría muy bien, porque la parsimonia de la gente al caminar o al hacer las cosas contrasta mucho con la realidad que vivimos normalmente.
Maná en una de sus canciones del último disco dice la siguiente frase, "el ritmo de la vida me parece mal", y yo le contesto, vente a La Palma que el ritmo en la isla bonita es encantador, pero seguro que no aguantarían mucho tiempo.
No me paga el Cabildo de La Palma, que conste, pero es pasear un rato por las calles, como he tenido tiempo hoy, carga las pilas, y te hace dar cuenta que vivimos en un stress continuo, sin parar a bajar el ritmo, disfrutar de las cosas buenas que nos encontramos o hacemos.
Da que pensar, y últmamente es lo que más hago, reflexionar, sobre todo, del ritmo de vida que se lleva, y que se pasa el tiempo preocupados simplemente de la imagen, el dinero o quedar bien con la gente, mientras que en lugares como este, la tranquilidad hace saborear los momentos "sin nada que hacer".
Saludos desde la isla bonita, ¡hasta la próxima!
P.D.: ¡Ánimo Sergio! Nos vemos a final de mes para brindar por navidad, fin de año y reyes, aunque sea un mes después!

domingo, 4 de enero de 2009

Reyes Magos, traerme ilusión

Hola, estamos en vísperas de los días de mayor ilusión del año, tanto para los más pequeños como para los más grandes, y es que quien no se pone un poco nervioso el día 6 de enero por la mañana, al entrar en el salón y ver el sillón con los zapatos a los pies, con unos cuantos paquetes. Que levante la mano quien no tenga esa sensación!
Todos le pedimos muchas cosas, aunque en la TV lo único que pidan sea salud o que me dejen como estoy. Pero yo no, quiero pedir ilusión, un poco más, porque cuando estás tanto tiempo fuera de casa, sin tener a la familia y a los amigos cerca, la ilusión se mina, y rápido, así que lo único que quiero es ilusión, y cuanto más mejor, que hay muchos proyectos por terminar y otros muchos sólo en la cabeza.
Pero no la pido para mí, sino para todos, porque en los tiempos que corren y los que tendremos que correr, la ilusión será lo único que nos salve de dejarnos ir y no luchar contra lo que se nos ponga delante. Eso sí, un poco de esperanza y optimismo tampoco nos vendría mal.
Disfruten lo poco que queda de estas fiestas navideñas y de volver a la cruda realidad, porque el miercoles 7 todo vuelve a la normalidad, a no tener festivos hasta febrero, y a tener que ir a currar todos los días.
Acuerdense de darle la carta a los reyes en la cabalgata de mañana, y a los mayorcitos que se dejen ver por la noche en las calles de Triana, para brindar por la felicidad. Y haganme caso, pedir ILUSIÓN!
PD.: Ya se pueden hacer comentarios a los post que voy escribiendo, sólo tienen que pinchar en el enlace de Comentarios, y hacerlo de forma anónima. Les espero.