domingo, 8 de julio de 2012

IRONMAN (1) by Edu Boada


Ya van para dos meses, y cada vez eres más consciente, soy Ironman, soy finisher de un Ironman, no sé qué contar, me imagino que lo típico, lo duro que han sido los meses previos, lo impresionante que es la salida, lo largo que se hace la bici, lo emocionante que este toda la familia esperando en la meta…bueno pues dejaré que vayan saliendo los pensamientos que tengo guardados desde octubre de 2011.

Siempre quise hacer y ser un Ironman, no sabía cuando iba a poder lograrlo pero la oportunidad se presentó y no la deje pasar. 

Los entrenos comenzaron en Octubre y sí, tenían razón toda la gente que decía, que lo más duro son los meses de entrenamiento, mucha carrera, bici, natación, pesas y otra vez a repetir, es difícil planificar tu vida en función de un objetivo tan específico y que te obliga a tener entrenos largos. Lo bueno, que vas viendo como progresas en las tres disciplinas, mejoras tanto, que hasta al final disfrutaba de la natación o como en la bici pasas de 30 km a 187 km en 5 meses y encima terminas bien, o como corriendo progresas y vas ligero. También se entrena la cabeza, a mi me han tocado hacer muchos entrenos solo, sobretodo la parte de bici, porque no siempre tenía el fin de semana libre y tenía que salir entre semana, pero siempre lo ví como una ventaja para el día de la prueba.


La época más dura de los entrenamientos fue en diciembre, cuando me atropello una señora con su coche cuando iba bajando de Arucas en bici, fueron tres semanas sin entrenar, como mucho tiempo libre pero sin poder hacer nada, con dolor, algunos días pensaba que me iba a quedar corto de entrenamientos por no poder hacerlos pero siempre tuve claro que iba a acabar el Ironman.

Los subidones de confianza fueron sobretodo en bici y natación, la vuelta a la isla me dio la confianza que me faltaba en la bici y la primera vez que nade 3800 metros en Las Alcaravaneras ya fue el empujón definitivo. El fin de semana en Lanzarote en febrero también fue un momento importante en la preparación, por los entrenamientos y por la convivencia con mis amigos, mi familia Ironman, que buen rollo y que divertido fue ese fin de semana.

Tengo que reconocer que el tema de fiestas y alcohol estuvieron siempre presentes en estos meses de preparación, hay gente que te lleva por el mal camino, jeje, pero fuera de bromas, también esta parte es importante porque no puedes convertir el reto en una obsesión y salir de fiesta y desconectar es igual de importante que el descanso.


Llegó el mes abril y también las dudas de si estaba preparado, no dudas en terminar sino si iba a sufrir más de la cuenta para terminar. Hice un ½ Ironman en Fuerteventura y luego el olímpico en Las Palmas de Gran Canaria, aquí lo jodido es que me caí con la bici y me hice daño y estuve parado unos días, también fue una época dura porque se acercaba la fecha y ya estás cansado de entrenar, quieres que llegué la salida y la meta y es un poco cansino, pero todo llega y el miércoles 16 de mayo nos presentamos en Lanzarote con la ilusión de un niño pequeño y con la seguridad de saber que iba a terminar el Ironman y que sería un finisher…

…esa parte ya la contaré otro día.
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